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La piel de un recién nacido es cinco veces más fina que la de un adulto.
Por eso hablamos de una piel especialmente delicada, permeable y muy sensible a influencias exteriores.
De allí la importancia de utilizar productos específicos para la piel de bebé, y no cargarla con sustancias sintéticas o perfumes artificiales.
Conociendo estas necesidades, elaboramos nuestros productos con ingredientes 100% naturales y BIO. Sin derivados del petróleo, sin parabenes, sin conservantes.